Banastón Usana es un encantador destino que te transportará a un mundo de belleza natural y tranquilidad en el corazón del Pirineo aragonés. Situado a solo unos minutos de Aínsa, este pintoresco pueblo es el lugar ideal para desconectar y disfrutar de la magia de la naturaleza.
Uno de los mayores encantos de Usana son sus callizos, pasadizos cubiertos que representan un auténtico museo etnológico. Pasear por estos pasos es una experiencia única, y al final del recorrido te espera un mirador que ofrece una de las vistas más impresionantes del embalse de Mediano. Si tienes la suerte de visitarlo durante el solsticio de invierno, podrás presenciar cómo un rayo de sol ilumina el pasadizo, creando un momento mágico.
La ermita ubicada cerca de Usana, es un refugio de paz en medio de un paisaje natural. Construida en el siglo XVI, su arquitectura de cruz latina y bóvedas de medio cañon la convierten en un lugar de interés histórico y cultural. La belleza del paisaje que la rodea complementa perfectamente tu visita.
Adentrándote en el bosque de Banastón, encontrarás una ruta sencilla y accesible, ideal para disfrutar en familia o con amigos. Este sendero te llevará a través de un paisaje lleno de pinos y carrascas, donde podrás respirar aire puro y conectar con la naturaleza.
Banastón Usana es perfecto para los amantes del senderismo y la bicicleta de montaña. Las rutas están bien señalizadas y ofrecen vistas espectaculares del entorno natural. Ya sea que busques una caminata tranquila o una aventura más intensa, aquí encontrarás opciones para todos los niveles.
Para tu estancia, considera los alojamientos de La Era, Nº7 o Casa Blas. Con vistas panorámicas y todas las comodidades necesarias, son lugares perfectos para relajarte después de un día explorando. Banastón Usana no es solo un destino; es una experiencia que combina historia, naturaleza y cultura en un entorno idílico.